excedencia voluntaria

¿Cómo solicitar una excedencia voluntaria?

Podemos solicitar una excedencia voluntaria siempre que cumplamos con ciertos requisitos, establecidos en el Estatuto de los Trabajadores. Esto nos permitirá suspender nuestro contrato de trabajo durante un plazo, que oscilará entre cuatro meses y cinco años.

La ventaja de esta clase de excedencia es que nos permitirá dejar de prestar servicios en la empresa sin perder necesariamente nuestra relación laboral. Pero debemos tener en cuenta que no se trata de una situación tan protegida como las excedencias forzosas o las que traen causa del cuidado de hijos y otros familiares. Esto implica que existen circunstancias bajo las cuales podríamos perder nuestro empleo.

Por otro lado, las principales causas para pedir una excedencia voluntaria son el descanso, la prestación de servicios en otra empresa o la promoción profesional. Lo que provoca que muchas personas se pregunten si pueden prestar sus servicios para otras compañías o cuáles son sus derechos y limitaciones.

Por eso hemos decidido explicar cómo solicitar una excedencia voluntaria y cuáles son las consecuencias de la suspensión del contrato por esta causa. Pero no olvides consultar tu caso específico con un laboralista de confianza antes de iniciar los trámites.

¿Qué es la excedencia voluntaria?

El Estatuto de los Trabajadores regula en su artículo 46, entre las causas de suspensión del contrato, las excedencias. En este artículo se diferencian tres regímenes:

  • La excedencia forzosa. Deriva de la designación o elección para un cargo público que imposibilite la asistencia al trabajo. Da derecho a la conservación del puesto y al cómputo de la antigüedad.
  • La excedencia por cuidado de hijos u otros familiares. Trae causa de la necesidad de atención de ciertos familiares. Durante cierto período también puede dar derecho a la reserva del puesto de trabajo y computa a efectos de antigüedad en la empresa.
  • La excedencia voluntaria. Es a la que nos referimos en este artículo. Aunque ya podíamos considerar voluntaria la anterior, lo cierto es que requiere trae causa de una situación familiar determinada. La excedencia voluntaria, sin embargo, es libre siempre que se cumplan los requisitos para solicitarla.

Para solicitar la excedencia voluntaria solo se nos requerirá que tengamos una antigüedad en la empresa superior a un año. Sin embargo, este derecho solo puede ejercitarse una vez hayan transcurrido al menos cuatro años desde el final de la anterior excedencia voluntaria.

¿Cómo solicitar la excedencia voluntaria?

Para solicitar la excedencia voluntaria deberemos presentar una comunicación a la empresa. Tratándose de un derecho no causal, no es necesario que indiquemos la razón de nuestra solicitud en la notificación, aunque suele recomendarse por razones de confianza con la empresa.

En nuestra notificación también deberemos indicar las fechas entre las cuales queremos disfrutar de este derecho. Lo cierto es que no es necesario conceder un preaviso específico, aunque convendría consultar el Convenio aplicable, pues este sí podría requerir un plazo previo.

La empresa deberá contestar a nuestra solicitud en un plazo razonable. Aunque la excedencia sea un derecho individual, no podemos suspender unilateralmente la relación laboral.

Esto implica que si la empresa no contesta o deniega nuestra excedencia tendremos que acudir a los Tribunales para reclamar nuestro derecho, a través del Orden Social. De lo contrario, abandonar nuestro puesto de trabajo podría considerarse una infracción laboral, dando lugar a las correspondientes sanciones e incluso al despido disciplinario.

Derechos y obligaciones de la persona en excedencia

Concedida la excedencia voluntaria tendremos derecho a suspender la relación laboral. Es decir, quedaremos dispensados de nuestra obligación de trabajar, aunque la empresa también quedará libre de su obligación de abonarnos el salario.

Quedando suspendido nuestro contrato de trabajo, en principio podremos trabajar en otras empresas, incluso dentro del mismo sector. Lo que no podremos hacer es transgredir la buena fe contractual o el propio contrato de trabajo.

Es decir, no podremos prestar servicios en empresas competidoras si tenemos una cláusula de exclusividad o no concurrencia. Y en el caso de compartir secretos de la empresa, como su know-how, podríamos sufrir consecuencias laborales (e incluso civiles o penales).

Podemos mantenernos en este régimen durante un plazo mínimo de cuatro meses y máximo de cinco años. Una vez concluido este plazo podremos reingresar en la empresa.

Sin embargo, la clave de la excedencia voluntaria radica en que nuestro derecho no será de reserva del puesto de trabajo, sino de readmisión preferente. Es decir, tendremos preferencia frente a otras personas para acceder a vacantes de igual o similar categoría a la nuestra.

Por tanto, si no existieran tales vacantes sería posible que el contrato de trabajo terminara por extinguirse. Lo mismo ocurriría si, ofreciéndonos la empresa un puesto de estas características, nosotros lo rechazáramos.

En la práctica este derecho de reingreso preferente genera considerable litigiosidad. Veamos con más detalle cómo funciona.

El reingreso en la empresa tras la excedencia voluntaria

Antes de que quede un mes para la finalización de nuestra excedencia deberemos comunicar a la empresa que queremos reincorporarnos. Si existen vacantes de igual o similar categoría a la empresa, esta nos las ofrecerá para que volvamos a trabajar. Dicho de otro modo, la empresa no está obligada a devolvernos a nuestro puesto de trabajo, pudiendo ofrecer otros similares.

Si no existieran tales vacantes deberemos pedir a la empresa que nos avise cuando se produzcan. En el caso de generarse dentro del plazo máximo de cinco años que admite esta forma de excedencia, tendremos derecho preferente para la reincorporación.

¿Qué ocurre si la empresa me deniega el reingreso?

Si la empresa nos oculta la vacante o se niega a nuestro reingreso podremos acudir al orden social. El problema es que los Tribunales no pueden reestructurar la plantilla de la empresa, por lo que generalmente solo podemos acceder a una acción de despido. Esta forzará a la empresa a readmitirnos o, de lo contrario, a abonar la indemnización correspondiente, que suele ser la del despido improcedente.

¿Qué ocurre si me ofrecen un puesto de trabajo que no me interesa?

Como hemos advertido, la empresa puede ofrecer un puesto de trabajo diferente al inicial. Si este no es adecuado, se considerará que no está respetando el derecho de reincorporación preferente, lo que nos permitirá solicitar otro puesto o presentar demanda de despido.

En el caso de que el puesto ofrecido sí sea de nuestra categoría o similar deberíamos aceptarlo. No hacerlo se considerará baja voluntaria, dando por concluido el contrato laboral sin derecho a indemnización alguna.

Si tienes problemas al solicitar una excedencia voluntaria o al volver de ella, te recomendamos que contactes con nosotros. Desde Lemus Abogados llevamos más de 25 años ayudando a empresas y trabajadores, y podemos defender tus derechos e intereses.